18 de julio de 2013

El por qué de este como

Supongo que no soy el único que tiende a quejarse de las situaciones que vive este pedazo de tierra que Dios nos asignó para nacer, porque no vivimos en un paraíso y mucho menos en el mejor vividero del mundo.  Supongo que tampoco soy el único que compara lo que tenemos acá con lo que vemos en otras ciudades que se encuentran un poco o mucho mas organizadas que la nuestra.  Y es que las comparaciones generalmente son de mal gusto pero, si sirven para auto-criticarnos y lograr entender los porqués, pueden ser de gran utilidad.

Nos quejamos por todo lo que tenemos acá, nos quejamos del transporte, del calor, del frío, de las calles, de los lugares públicos, de la inseguridad, de los policías, de los trancones, de los precios de la comida, de las motos, ect.  Nos quejamos de lo que hay y de lo que no hay, y yo estoy casi que convencido que lo que somos hoy y como están las cosas en nuestra ciudad es producto de lo que nosotros como ciudadanos hemos construido, hemos permitido, hemos aceptado por nuestra forma de ser (en muchos casos) facilista, conformista, corrupta, relajá, por tener un mala concepción y apropiación de la cultura del "cógela suave".