Alguna vez les ha pasado que por los misterios de la vida o las casualidades que se inventa Dios, terminan abriendo capítulos que pensaron haber cerrado. Les ha pasado que vuelven al punto de partida de una carrera que pensaron haber finalizado. Les ha pasado que se sienten bien empezando de nuevo a pesar de que algunos crean que uno de los tornillos que te sostienen el coco se te cayó.
Es posible que en realidad hagan falta algunas páginas, o quizá uno que otro kilómetro; es posible que seguir corriendo, a pesar de las consecuencias, sea una de las pocas cosas que te llenan el alma y en la que puedes apoyarte cuando te pregunten si eres bueno para algo.
Muchas veces contamos con el apoyo de los que nos rodean, otras veces la cosa es mas difícil, pero sin importar en qué escenario nos encontremos, nuestra conciencia estará tranquila porque la convicción no respeta criterios ajenos.
