21 de junio de 2012

Los padres que nos regalaron

A propósito del día de la madre y del padre, es natural que, en estas fechas, caigamos en cuenta de lo afortunados que somos los que tenemos la oportunidad de celebrar ambos días con estos personajes tan importantes en nuestra vida.

Para mi fortuna, he contado siempre con ambos y a pesar que son únicos en su forma de ser, y que además a mí me regalaron unos padres bien particulares, parecieran que son sacados de un molde de donde hicieron a la mayoría de padres de nuestra generación.  Y es que yo no me imagino de padre y teniendo la misma tenacidad que tienen los míos: madrugan, hacen desayuno, están pendientes de que no te coja el día, se estresan cuando se te hace tarde, trabajan, hacen deporte, leen libros, ven noticias, novelas, riegan las matas, socializan con los vecinos, hacen oficios y con todo y eso sacan tiempo para darte consejos, preocuparse por ti como nadie mas lo haría, llamarte durante el día o hablar contigo si estás en casa.


Algunas de las cosas que caracterizan a nuestras madres es que son tercas a morir y cuando algo te sale mal es muy probable que ya te lo hayan advertido; son obsesionadas con la limpieza y el orden, así como con el ahorro de servicios públicos; en su diccionario no existe la palabra rencor, por mas que te la embarres y les hagas cojer rabia, siempre te perdonan, eso si, después de un respectivo chancletazo. Pero por sobre todas las cosas una mamá siempre va decirte que hiciste mal cualquier oficio, así haya quedado mejor que si lo hubiera hecho ella misma.  Esto es algo con lo que tenemos que lidiar toda la vida; supongo que es el precio que pagamos por nuestra crianza. 

Mamá que se respete siempre va a descalificar una comida que no sea preparada por ella, y mas aún si la hizo la nuera... La mía critica hasta una hamburguesa del Corral y es normal que concluya, luego de haber comido cualquier cosa que le hayamos invitado, que con esa plata ella hubiera hecho maravillas y con mucho mejor sabor.

La mayoría de nuestras madres cuidan de tu bolsillo mejor que tu mismo, tienen recetas para cualquier tipo de dolor, claro está, después de haber emitido un diagnóstico, el cual no puedes poner en duda porque esto se convierte en una ofensa contra su criterio médico.  Inclusive detectan, con solo verte, las causas que originaron tus dolores, las cuales suelen ser: "eso te pasa por no hacer oficio", "claro, si pasas pega'o a ese computador todo el día", "quién sabe qué carajo comiste en la calle", "yo te lo he dicho, andas con ese celular encima todo el tiempo", entre otras.

Por último es importante mencionar que para ellas el mejor método de crianza que existe fue el que implementaron con sus hijos a los cuales, además, siempre van a ver hermosos.
Por otro lado los papás tienen su propio show, pero con ellos nos gastamos una entrada completa.  Por lo pronto puedo decir que el mío es todo un personaje y como dijo alguna vez un compañero de colegio, mi papá es mi superman personal.

Es por eso que pienso que los días del padre y de la madre son simplemente una excusa para dedicarles tiempo y hacerlos sentir especial, pero no significa que debamos esperar un año para demostrarles lo importante que son para nosotros. Busquemos una excusa todos los días, aprovechemos que Dios nos da esa oportunidad, a algunos, de tenerlos a nuestro alcance cuando se nos place. Nuestros padres son un regalo que no pudimos elegir a nuestro gusto, pero si tuvierámos la posibilidad de volver a nacer y escogerlos, la gran mayoría de nosotros hubiera escogido a los mismos, incluso con defectos de fábrica.

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